miércoles, 29 de julio de 2015

CIRCULAR ALREDEDOR DEL PEÑÓN GRANDE DESDE EL BOYAR (II)

Si queremos visitar el corazón de la sierra de Grazalema esta es la ruta indicada. Al ser circular podemos iniciarla en el puerto del Boyar o en el pueblo de Grazalema y hacerla en un sentido u otro. En nuestro caso buscamos los 1.110 m del puerto del Boyar para subir al de las Presillas (1.257 m) y desde allí bajar a los llanos del Endrinal, a Grazalema y regresar al Boyar por el sendero de los Charcones.
Datos: Distancia: unos 8 km / Tiempo: 3:30 horas / Desnivel: 410 m / 27-05-2015



El croquis nos da una idea muy clara del entorno de la ruta y algunas de las conexiones que son posibles realizar desde nuestro sendero.


Llegamos al lugar de salida (puerto del Boyar) situado en la A-372, en nuestro caso procedente de Villamartín y El Bosque. Por supuesto nos asomamos para contemplar el Corredor, divisoria entre las sierras del Endrinal y del Pinar. Una completa cartelería nos informa de la importancia de ente enclave entre dos territorios, geológicamente muy diferentes y paisajísticamente tan cercanos.


Vemos ahora mejor el mirador a los pies de la sierra del Pinar, con su crestería que parece iniciarse en el Monete aunque realmente lo hace en el San Cristóbal que está detrás. En los pinares de la ladera izquierda se inicia la cañada de la Madera, interesante lugar para subir al collado entre ambos cerros pero no autorizado por ser zona de reserva. Entre la valla y el mirador la vereda donde puede iniciarse la “Lineal puerto del Boyar-Benamahoma-El Bosque”, siguiendo principalmente el cordel de Arcos.


Mirando al frente la otra sierra, la del Endrinal. Subiremos hacia el puerto de las Presillas por el sendero situado frente a nosotros, el que se adentra entre la arboleda. Tras una cancela, casi visible, el cauce del incipiente Guadalete.


En estas fechas de primavera avanzada apenas queda agua, pero en otros momentos corren por doquier pequeñas arroyadas que son algunas de las fuentes del Guadalete.


A nuestra derecha y bien señalizada la calera del Navazo, restaurada y con cartelería informativa.


Este modelo sería el típico horno de bóveda, entendemos que el más habitual en la zona (Fuente “Forum Ibérico de la Cal”)…


…y este otro el hornos de cepas. En ambos casos la finalidad era transformar la roca caliza en cal viva (óxido de calcio), para su posterior e intensivo aprovechamiento como cal apagada.

A nuestra derecha la roca deja algún espacio para bellas praderas o dolinas, algunas con agua en épocas lluviosas. Vemos como el “falso San Cristóbal o Monete” va dejando protagonismo al “verdadero San Cristóbal” y a la crestería de la sierra del Pinar.


Seguimos avanzando y elevándonos camino del puerto de las Presillas con terreno cada vez más rocoso pero por una vereda bien trazada y muy transitada.


A la izquierda aparecen las estribaciones del Peñón Grande.


Curiosa formación rocosa tapizada de hiedra con un pequeño refugio que hemos llamado “Garita de las Presillas”. Estamos ya prácticamente en las cercanías del puerto donde las señales nos orientan hacía la casa del Dornajo o Grazalema que será nuestra opción.


Iniciamos el descenso y pronto aparece, muy deteriorado un pozo de nieve sin ningún tipo de señalización. Desde aquí y buscando la base del cerro Daleao podríamos localizar el “Pozo y Pilar de las Presillas”.


La cartelería, con un esquema demasiado idealizado y la información de estas antiguas infraestructuras, transformadoras de nieve en hielo para su distribución en verano, la encontramos ya en el camping Tajo Rodillo (Grazalema).


Corraleta restaurada muy cercana al pozo de nieve anterior.


Tras visitar estos interesantes enclaves iniciamos el descenso por la cañada de las Presillas que se forma entre las laderas del Peñón Grande (izq.) y la sierra del Endrinal. Circularemos por un sendero estrecho, a veces pedregoso, con predominio vegetal del espino albar.


Pronto veremos los pinos y el cercado que señalan los llanos del Endrinal. Poco antes de llegar a ellos el sendero se divide dos: el de la derecha baja directamente a los Llanos y otro (el que seguimos nosotros) se mantiene elevado, con buena perspectiva del lugar, para llegar…


…al Pilar de los Llanos del Endrinal, encargado de abastecer las necesidades de agua de la ganadería del entorno. Lugar agradable para tomarse un descanso y contemplar el grandioso paisaje.


Desde la fuente bajamos al llano, paseamos por el tupido césped, fijándonos en las cumbres que coronan el horizonte (Simancón y Yedrales) y…


…acercándonos a los endrinos que crecen en uno de los extremos. Abandonamos con pereza el encantador lugar tras visitar una pequeña covacha e iniciamos un corto ascenso que nos lleva…


…hasta el puerto del Endrinal, donde el paisaje se abre pudiendo apreciar con detalle lo recorrido anteriormente. Arriba vemos ahora mejor la cumbre amesetada del Corona de Yedrales.


Nuevos paisaje se abren, ahora hacia el NE, cuando iniciamos el descenso por la cañada Mahón,  con Grazalema abajo, el Peñón Gordo con su cumbre conocida como la Cresta del Gallo en primer plano y el cerro Malaver al fondo y la localidad de Montecorto a sus pies.


Entre nuestro sendero y los paredones casi verticales del Peñón Grande aparece la era de trillo de la cañada de Mahón, también conocida como era de trillo del Tío Pulío. Lugar, en principio, un poco ilógico para la actividad agrícola de separar el grano de la paja; pero debemos tener en cuenta que antiguamente cualquier dolina, llanada, bancal natural o artificial, poyato… que pudiera ser laboreado a mano o con yuntas era sembrado de cereales o garbanzos.


Paredones del Peñón Grande cercanos al camping Tajo Rodillo.


Finalizado el descenso, tenemos un tramo de transición que aprovechamos para asomarnos al bello pueblo blanco de Grazalema, antes de iniciar la subida hasta el puerto del Boyar…


…por el sendero de los Charcones, aún verde y fresco. El paseo se hace muy agradable, ya en el atardecer de este día, pasando de una margen a la otra del incipiente Guadalete…


…por artesanales puentes sobre el seco cauce.


Volvemos, tras unas tres horas y media de pateo por este impresionante entorno serrano, hasta el Boyar donde ineludiblemente volvemos a asomarnos para contemplar el Salto del Cabrero con la sierra de la Silla al fondo.




Al principio del perfil hay un pequeño error del GPS ya que la salida es sobre los 1110 m al igual que la llegada que sí es correcta.